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Cómo explicar la crisis de los refugiados para niños

Sí lo sé, la Navidad está a las puertas y este es un tema que no parece muy relacionado con la magia, los niños o los regalos que todos esperan. Pero Navidad también es tiempo de familia, de compartir y de preocuparse por los demás y tengo que reconocer que mi alma no se siente muy fiestera con todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor.

De alguna forma, siento la necesidad de explicarle a mis hijos que es lo que está pasando. Pero el mundo se ha vuelto tan loco y ellos son tan niños, que no sé por dónde empezar, qué contar y cómo abordarlo para que lo entiendan sin hacerles demasiado daño.

Así que hoy, cómo muchas otras veces, recurro a los libros para que hablen por mí y les acerquen un poco de este horror que estamos viviendo a diario. Porque pienso que la información les ayudará a entender el mundo en el que viven, a enfrentarse al día de mañana y a construir un mundo mejor para ellos y para los niños que están por llegar.

Azzi in Between, por Sarah Garland, es un comic que explica la vida del refugiado en primera persona.  Azzi se ve obligada a dejar su casa, como muchos otros niños, por las guerras o las situaciones políticas y tiene que empezar una nueva vida en otro país. Una historia de pérdidas, de miedo y separación, pero también de comienzos y de esperanza. (En inglés)

El Viaje, de Francesca Sanna. Una historia que narra el viaje de una madre y sus dos hijos en su huída de un país en guerra. Habla de decisiones que se tienen que tomar, de peligros y de miedos que se encuentran por el camino, de caminos sin salida. Una historia a través de la oscuridad en búsqueda de un futuro en colores.

 Welcome by Barrroux es una historia sencilla para niños inspirada en la crisis Síria, pero puede extrapolarse a cualquier situación en la que los niños se sientan aislados por ser diferentes a los demás.

Es quizás la historia más sencilla de todas y con un final feliz, quizás orientada a los más pequeñines de la casa. Cuenta la búsqueda de un nuevo hogar por 3 osos polares, cuyo trozo de hielo se ha ido derritiendo por el camino. Es una historia que explica lo duro que es sentirse rechazado por otros, la angustia que conlleva no sentirse en casa y la alegría y la esperanza que conlleva encontrar un nuevo hogar y nuevos amigos. (En inglés)

Akim Corre, por Claude K. Dubois. Es quizás el libro más duro de todos, porque sus ilustraciones no maquillan tanto la realidad para los niños. No hay colores, sólo bocetos a lápiz que reflejan la realidad de la guerra, la incredulidad, el dolor y la huida.

No es un libro con final de cuento de hadas, sino con un final real, agridulce, pero abierto a la esperanza de las cosas que están por llegar. Las guerras no se acaban al final de todas las páginas, ni siempre es posible volver a casa, pero siempre hay razones para volver a empezar.

Mai, por Hilda Perera

Leí este libro cuando tendría unos 10 años más o menos. Es una historia de guerra, la de Vietnam, de niños perdidos, los que encuentran al bebé Mai y de esperanzas, la de su adopción y su nueva vida.

Sé que no habla de refugiados, pero recuerdo lo duro y lo fácil que fue entender cómo afectaba una guerra a los que la vivían sin entender. Hilda Perera sabe cómo acercar los dramas sociales a los niños y yo siempre soñaré con una Mai llegando a mi vida.

 

Refugee por Anne Booth y Sam Usher, es, por último una historia de Navidad. Quizás LA historia de la Navidad, o cómo Jesús, María y José escapan de Herodes y huyen a Egipto. Una historia de refugiados que son acogidos a su llegada, algo para aplicar a nuestro día a día.

Quizás estas Navidades es el momento perfecto para continuar la historia y no dejarla en los Reyes Magos que traen los regalos a los niños.

Involucrémoslos en lo que ocurre a su alrededor, no los metamos en una burbuja hecha de algodones, arco iris y unicornios.

Lo que aprendan y entiendan ahora, les ayudará en el día de mañana, porque desgraciadamente el mundo no es ese lugar sencillo y algo mágico que nos gustaría crear para ellos.

Navidad es menos Navidad si no compartimos, nos preocupamos y ayudamos a otros. Encontremos juntos una forma de cambiar el mundo.

Y sí, todo lo que pido por Navidad es paz. Paz y un hogar para todas aquellas familias que lo han perdido todo. Deseo que allí dónde vayan se sientan bienvenidas y con fuerzas para empezar otra vez.

Espero que no se quede en deseo.