DISFRUTA, MUSEOS Y ARTE

Grant Haffner, el cielo no siempre es azul

¿Recuerdas cuando siendo niño pintaste el cielo de color rojo? ¿o fue de color verde?

¿Qué más recuerdas? Quizás a tus padres o profesores increpándote con cierta condescendencia: «por favor, presta atención, el cielo es azul«.

Estamos convencidos que después de leer este post, nunca corregirás a tus hijos cuando dibujen un cielo de colores vibrantes.

Grant_Haffner_painting-art-cuteandkids

Grant Haffner nació en 1978, y ha vivido la mayor parte de su vida en la zona este de Long Island.

Sus cuadros se inspiran en los paisajes que vio desde niño, y reproducen las carreteras del país, los paisajes y las láminas de agua que el observaba mientras recorría la zona subido a una furgoneta pick-up.

Haffner Utiliza los postes de la luz como recurso de estilo, que unidos con las líneas eléctricas dan un sentido de movimiento y profundidad a sus composiciones.

El arte es una forma de comunicarse y de traducir lo que siente el artista.

No creo que uno pueda afirmar categóricamente que una pieza sea buena o mala, depende de como la interpretemos y de la conexión que se produzca con la obra.

Las pinturas acrílicas de Haffner reflejan su amor por la tierra que lo vió crecer. Sus obras se representan con una paleta equilibrada de colores neón que representan el ritmo de vida de las carreteras rurales.

 

Grant_Haffner_art_painting_cuteandkids

La parte este de Long Island ha sido mi hogar durante la mayor parte de mi vida. Pasé muchos años explorando los senderos de sus bosques, cruzando las carreteras de esta zona y observando el ir y venir de las olas del mar en la playa. Mi infancia aquí, rodeado de naturaleza y agua, es un tesoro que guardo en mi memoria. Ahora que he crecido, observo como el paisaje está cambiando y sé que no volverá a ser el mismo. Con suerte, mis pinturas capturarán la esencia del paisaje que fue,  antes de que se desvanezca para siempre.

Me he quedado atrapada con la pintura de Grant Haffner. A mí me parece increíble, ¿y a vosotros? Se lo enseñé a una amiga y dijo: «es como si lo hubiera pintado Edward Hopper puesto hasta las cejas de LSD». Como un delirio.

Enseñad la obra de Haffner a vuestros hijos, y dejad que la observen con detenimiento. Luego salid a la calle. Buscad juntos una carretera nacional cerca de casa, un paisaje que por algún motivo os guste y sea representativo de la zona en la que vivís. Pedidles que graben la escena en su memoria. Regresad a casa, dadle la caja de pinturas y dejad que su creatividad haga el resto.

Grant_Haffner_acrylic-painting-cuteandkids

¿Os gusta esta propuesta artística? Si queréis seguir conociendo su obra, podéis seguir a Grant Haffner en su cuenta de INSTAGRAM @granthaffner

+ info