DECO Y MOBILIARIO

CASAS DE INSTAGRAM: @cloisteredaway

La #casadeInstagram de hoy está llena de niños y felicidad. Uno de esos HOGARES con mayúsculas llenos de amor y libros (que qué son sino, más que un sinónimo de amor).

Os presento la casa de @cloisteredaway, el lugar dónde Bethany y su familia viven y aprenden.

Me encantan las historias de reformas. Historias de casas dejadas de la mano de dios que, a pesar de las grietas y el papel roto de las paredes, encuentran una familia dispuesta a quererla y a convertirla de nuevo en una joya, cómo el Hada Madrina hizo con Cenicienta.

Hace 4 años, Bethany y su familia de 4 hijos compraron esta casa (de unos 100 años de edad) y desde entonces no han parado de renovarla hasta convertirla en el hogar que es ahora. Un hogar que también es escuela porque los niños de Bethany estudian en casa.

Así es como llegué hasta ella.  Homeschooling , o aprender en casa cómo diríamos en español, es un tipo de educación que me ha interesado siempre. Me atrae la idea de que los niños aprendan a su ritmo y se centren en lo que más les apasiona, qué aprendan a gestionar su tiempo y a aplicar lo que aprenden a la vida real. Sé que no es tan idílico como suena y que requiere muchísima implicación adulta, pero estoy convencida de que muchas veces es la opción más adecuada. A día de hoy, estoy feliz con el colegio de mis hijos, con cómo les incitan a aprender y con las relaciones tan internacionales y variadas que están formando, pero no cierro la puerta a cambiar el modelo de enseñanza en el futuro. Los recursos y consejos que Bethany comparte son de los mejores que he encontrado en internet y se pueden aplicar inclusos si tus hijos atienden una escuela convencional.

La mesa enorme del comedor se convierte en escuela durante el día. Bethany pintó una de las paredes con pintura de pizarra y lo normal es verla llena de tareas, de historias o de dibujos que les ayudan a comprender lo que sea que están aprendiendo en ese momento.

Tienen distribuidas otras pizarras por la casa, pizarras que pueden mover de un lado a otro, de forma que cuando no las necesitan la casa pude volver a ser sólo eso y dejar la escuela para los días de diario.

Me encanta ver la mesa llena de libros, cuadernos y lápices de colores, pero también verla engalanada para cenas familiares. Un dos en uno que convive en armonía.

Es sin duda una de mis habitaciones favoritas de la casa: llena de vida, de risas, de desorden y conocimiento. Siempre que Bethany saca una foto de esta sala, me paso un buen rato pensando en lo que estarán estudiando y me maravillo con los temas que tratan, como las bases de la democracia, la libertad de prensa, el concepto de ética o liderazgo. Todo adaptado a las diferentes edades y niveles de cada niño. Tan enriquecedor y tan útil al mismo tiempo.

El comedor está abierto al salón, llenando ambas salas de luz y dando una gran sensación de amplitud. Además Bethany ha llenado la casa de sillones, bancos o taburetes que invitan a sentarse y leer o simplemente perderse entre pensamientos, historias y estrellas.

La cocina era un horror cuando compraron la casa. El tamaño no era malo, pero estaba llena de particiones, la profundidad de las paredes y los muebles no era suficiente para un frigorífico moderno, los grifos goteaban, la cocina no funcionaba, los muebles eran horrorosos y el suelo estaba cubierto de un linóleo feo y descascarillado.  Es verlo para creerlo.

Su primera idea fue pintarlo todo de blanco y eliminar las puertas de los armarios hasta que tuvieran presupuesto para una gran reforma. Pronto se dieron cuenta de que necesitaban tirar paredes e instalar muebles con superficie de trabajo, porque los anticuados muebles de principio de siglo no eran de mucha utilidad para familias que “cocinan unidas”.  Lo creáis o no, todo el trabajo se hizo en familia: eliminar el linóleo del suelo, acuchillar la madera que había debajo, pintar, colocar nuevo sistema eléctrico. Otra forma de aprender y de trabajar en equipo.

Siguen pensando en renovar la cocina en un futuro pero el cambio es radical y definitivamente mucho más útil.

Las habitaciones de sus hijos son sin duda la zona más mágicas de la casa. La de los niños es bastante sencilla y utilitaria: unas literas muy básicas, un escritorio para poder trabajar en solitario y mucho espacio para jugar a los legos o a imaginarse que son los nuevos Avengers.

Pero la de las niñas es realmente una de esas habitaciones que terminan guardadas en tu cuenta de Pinterest. Bethany explica en este post cómo a la hora de diseñarla tuvo en cuenta la personalidad de sus hijas. Una de ella es muy ordenada y valora muchísimo su privacidad, mientras que la otra es un completo desastre y siempre está a la búsqueda de diversión y alguien con quién jugar.

Aprovechando la altura de los techos construyeron unas camas tipo loft que, en vez de tener postes como patas, tenían paredes. Las particiones les brindan privacidad, pero también distintos ambientes para jugar. Las camas pueden convertirse en escondite o en casa del árbol. Mágico, ¿no os parece?

Para hacerla mucho más femenina, Bethany empapeló varias paredes con un papel autoadhesivo con motivos de hojas y utilizó cables de luces para convertir el espacio en una casa de hadas.

Me encanta cómo ambas personalidades tienen cabida en el diseño de la habitación. No sólo me parece útil, sino muy acogedora y perfecta para dos niñas.

Cómo el espacio es enorme dejaron la cama de hierro que tenían antes. No sólo sirve para invitados, sino que es el lugar perfecto para la hora del cuento.

La casa tenía un baño rosa y aunque sea un color que se suele asociar con algo bonito y femenino no era exactamente el caso. Lo podéis juzgar por vosotros mismos aquí.
No me canso de decirlo, pero me parece increíble el poder que tienen varias capas de pintura, azulejar parcialmente un trozo de pared, quitar puertas y cambiar tiradores. El baño que tienen hoy es elegante y estiloso y lo han conseguido por 4 duros y mucho trabajo. ¡Increíble!
Soy muy consciente que detrás de esta “imagen perfecta” hay millones de horas de trabajo, muchas noches sin dormir y algún que otro arrepentimiento, pero sin ver las fotos del antes es muy difícil imaginar el cambio tan radical que ha ocurrido en tan sólo 4 años.
La otra joya de la casa es el jardín. Enorme, con un jardín para verduras y una mesa enorme para largas sobremesas en las noches de Verano. El broche perfecto para esta casa tan vivida.
Si te gusta la casa y te llama la atención esta familia feliz, tienes que seguir la cuenta de instagram @cloisteredaway y el blog de Bethany. Súper interesante si, cómo nosotros, quieres involucrarte en el crecimiento de tus hijos.
Muchísimas gracias Bethany por dejarnos usar tus fotos y por ser una fuente de inspiración y creatividad.

Mami de dos chicos muy felices. Siempre a la búsqueda de la cara divertida e interesante de la vida.

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