FOTOGRAFÍA Y FOTÓGRAFOS, GENTE QUE INSPIRA, INSPÍRATE

TRABAJO DE MUJERES: Qué quieres ser de mayor

Fuí una niña con suerte.

Me educaron bajo la premisa de que con esfuerzo podía llegar allí dónde quisiera. Nunca hubo mención a la diferencia de sexo, de raza o a quién era más o menos listo. Era una cuestión de trabajo y perseverancia, de luchar por lo que querías. Claro, meridiano.

No toda niña (o niño) ha crecido en un ambiente como el que crecí yo, dónde lo importante es la persona y no los adjetivos y clasificaciones que la sociedad pone delante. Por eso, cómo padres, creo que tenemos un gran trabajo por delante para enseñarles la importancia, pero también la práctica de conceptos como igualdad y empeño.

 

El proyecto fotográfico de Chris Crisman: WOMEN’S WORK es uno de esos ejemplos que podemos uutilizar para apoyar esta importante tarea.

Chris Crisman es un fotógrafo comercial especializado en retratos en los que se da importancia al ambiente.

Cuando no trabaja para otros, le gusta desarrollar sus propios proyectos y WOMEN’S WORK es uno de ellos. Todo empezó cuando a través de unos amigos comunes conoció a  Heather Marold Thomason, la carnicera jefe de Kensington Quarters en Filadeldia. Heather acababa de cambiar su trabajo de diseñadora para ser parte del movimiento de comida sostenible y a Crisman le pareció interesante fotografiar a una mujer en un trabajo que históricamente ha estado en el ámbito masculino.

Todo empezó con Heather, pero pronto descubrió que había muchas más mujeres que habían decidido dedicarse a profesiones que no suelen asociarse al rol femenino y decidió convertirlo en un proyecto.

Soy padre de un niño de 4 años y de una niña de 2.

Me educaron creyendo que podía ser lo que quisiera cuando fuera mayor. Quiero traspasar ese mismo mensaje a mis hijos sin ningún tipo advertencia o diferenciación.

Quiero que mis hijos crezcan sabiendo que sus sueños no tienen límites y que sus padres estarán siempre para apoyarles en cualquier proyecto o aventura por la que sientan pasión.

 

Además de la carnicera Heather, Crismann ha fotografiado a Leeann la camionera, a Sadie la pescadora,  a Nancy la granjera porcina, a Jordan operaria de una trituradora industrial, a Mindy the bombera, a Beth la taxidermista, a Christina la jefa de operaciones de una cervecera, a Alison the agente inmobiliaria, a Mira the diseñadora y carpintera, a Judy operadora de procesos, a Carol una Operaria en uma planta de Lixiviado de metales y a Kris una geóloga senior en una mina de oro.

Crismann trata todavía de combinar su trabajo de fotógrafo profesional con este proyecto, pero decidió hacerlo público durante las últimas elecciones americanas, como una forma más de dar voz a las mujeres, de apoyar la igualdad de género, algo que ya debería ser un hecho en 2017, pero que desgraciadamente todavía no lo es.

El género de una persona no tendría que determinar sus oportunidades profesionales

Tengo que reconocer que yo si percibo una diferencia en la situación de las mujeres, pero sé que no es lo mismo, ni en todos los países, ni en todos los ámbitos.

A lo largo de mi vida profesional siempre he trabajado para empresas que valoran, en mayor o menor medida, a sus trabajadores por lo que valen y no por lo que son. Trabajo con ingenieras, con operarias, geólogas, arquitectas, jefas, puestos de trabajo que hace 50 años eran un coto para los hombres.

Pero sí, reconozco que todas ellas, empezando por mí, hemos llegado a dónde estamos con esfuerzo y perseverancia. A lo largo de ese largo camino nos hemos encontrado con gente que no veía la igualdad de género como la vemos nosotras: profesores, jefes, colegas y hasta conocidos, amigos o familiares que en algún momento de nuestra carrera han comentado o nos han echado en cara nuestra elección profesional por poco femenina.

Por eso, y por situaciones aún mucho peores a la nuestra, tenemos que seguir trabajando.

Y tenemos que empezar con el ejemplo, con nuestro día a día en casa. Porque los niños aprenden lo que ven,  así que es importante reflexionar sobre los valores que les transmitimos, nuestras actitudes y nuestros comportamientos. Porque no es cuestión de diferencia entre mujeres y hombre, es cuestión de que

todos tenemos los mismos derechos, deberes y oportunidades.

Tenemos que enseñarles, pero también practicar el respeto (hacia los demás y sobre todo hacia uno mismo) y apoyarles en cada paso que dan, asegurándonos que entienden que con esfuerzo y perseverancia pueden ser aquello que sueñan.

Estoy convencidad de todo esto porque es lo que mis padres me enseñaron y los padres siempre llevan la razón, ¿o no?